HISTORIA DEL MANTENIMIENTO

EVOLUCIÓN MANTENIMIENTO HASTA LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX
La palabra mantenimiento se emplea para designar las técnicas utilizadas para asegurar el correcto y continuo uso de equipos, maquinaria, instalaciones y servicios. Es un concepto que se ha incorporado definitivamente a la terminología industrial y social, y las actividades que le corresponden son tan importantes, dentro y fuera de la industria, como pueden serlo cualquiera de las denominadas actividades productivas.

De hecho, desde el momento en que el hombre inició una actividad artesana, junto a su labor creadora, como la de tallar sus primitivas armas de sílex, preparar refugios para pieles de animales, conformar troncos de árboles para construir canoas, preparar sus artes de pesca o fabricar arcos guerreros, aparece ya la inevitable tarea de Mantenimiento: afilar herramientas y armas para conservarlas en condiciones eficaces, coser y remendar las pieles de las tiendas y vestidos, cuidar la estanqueidad de las piragüas, etc.

Con el nacimiento del maquinismo, junto a la introducción de maquinaria para multiplicar la limitada labor manual, aparece la mas oscura tarea de repararla como complemento del trabajo de aquellas máquinas, imperfectas tanto por su diseño como por los materiales empleados. Pero a pesar de las deficiencias de las antiguas máquinas, las lentas velocidades de sus elementos móviles junto con la permanente atención del personal a su cuidado, permitían que siguieran trabajando aunque fueran grandes los desgastes e imperfectas las reparaciones.

En esas épocas la función de Mantenimiento entendida como preventiva de averías no existía y las intervenciones eran todas de urgencia, es decir, cuando la avería estaba a punto de producirse o ya había tenido lugar. Se encomendaba casi siempre la reparación al propio operador de la máquina al no existir otras personas familiarizadas con sus elementos.

Los accidentes y pérdidas que ocasionaron las primeras calderas y la apremiante intervención de las aseguradoras exigiendo mayores y mejores cuidados para las máquinas, proporcionaron la aparición de los talleres mecánicos, que aportaron ya un cierto grado de especialización a las reparaciones. Intervenían a petición de los operadores o propietarios de las máquinas, responsables de la producción de las mismas, pero sin establecer una intención preventiva en sus actuaciones.

Con el tiempo estos talleres se fueron incorporando a las propias fábricas como personal dedicado a la reparación de las averías. Se caracterizaba por una entrega total al trabajo. Trabajaban sin limitación de horas haciendo de la fábrica su segunda casa y aportando su ingenio para conseguir composturas, provisionales en muchas ocasiones, en cualquier tipo de dispositivos o maquinaria.

Lo mismo sucedió más tarde con la aparición de las instalaciones eléctricas y, así las cosas, nos situamos avanzado el siglo XX con las actividades de mantenimiento organizadas de manera elemental. En realidad los problemas eran en aquellos tiempos mas sencillos que en la actualidad. No existían los automatismos, los procesos continuos eran raros, la química y concretamente la petroquímica apenas estaban desarrolladas, la maquinaria era sencilla y lenta, las producciones unitarias bajas, las máquinas se seguían encomendando en gran parte a los cuidados del maquinista y, fundamentalmente, se confiaba en la resistencia propia de un sobredimensionamiento desmedido de sus componentes.

A partir del año 1925, se hace patente en la industria americana la necesidad de organizar el Mantenimiento con una base más científica. Se empieza a pensar en la conveniencia de reparar antes que se produzca el desgaste o la rotura, para evitar interrupciones del proceso productivo. Se planifican las reparaciones, previéndolas para un tiempo fijado de antemano, en lugar de verse forzados a reparar en el instante, siempre inoportuno, en que se presenta la avería.

Esta planificación del Mantenimiento que, desde la citada fechas hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial, mejoró considerablemente las actuaciones, se convirtió en factor de la mayor importancia y necesidad en 1940, cuando los países en conflagración exigían de sus industrias la continuidad de servicio para obtener la máxima producción. En aquellas circunstancias, cada fábrica o taller solicitaba del servicio de Mantenimiento la seguridad de funcionamiento al coste que fuese, de toda la maquinaria antigua y moderna, de accionamiento manual, semiautomático o completamente automático. Ello obligó a estudiar los equipos y máquinas, investigar sus averías, recopilar datos, confeccionar estadísticas y, en fin, a organizar científicamente el trabajo y conformar un cuerpo de doctrina que desde entonces no ha de dejado de evolucionar y desarrollarse.

ESQUEMA DE LA HISTORIA DEL MANTENIMIENTO SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX

Como puede comprobarse, las expectativas u objetivos del mantenimiento, han evolucionado notablemente en la segunda mitad del siglo pasado; incluso se podría decir que actualmente todavía estamos en la tercera generación:
MANTENIMIENTO EVOLUCIÓN OBJETIVOS




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