En este
sentido, os adjunto la definición que se da sobre
mantenimiento correctivo; mantenimiento que se realiza después del
reconocimiento de una avería y que está destinado a poner a un elemento en un
estado en que pueda realizar una función requerida. No parece que esa puerta
pueda volver a realizar nunca la función para la que fue requerida, tras la
reparación de esa “supuesta avería”.
Evidentemente,
esta situación pudiera haberse subsanado de haber programado una reparación de
mantenimiento de manera planificada (el agujero llevaría ahí varios días);
evitándose realizar la reparación de manera disruptiva (con el inquilino del
despacho en su interior y en horario de oficina), con incumplimiento de
estándares de limpieza, y por supuesto evitando el error en la reparación
efectuada, bien habiendo generado un protocolo de actividades a seguir en la
reparación o bien fundamentalmente habiendo contratado un personal de mayor
cualificación, no a una pareja de “chapuzas a domicilio”.

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